Prevención

Para prevenir un deterioro de la boca, es necesario adquirir unos hábitos saludables en tu rutina diaria. En la clínica te daremos algunos consejos para este fin.

El cepillado correcto de los dientes, encías y lengua, realizado con un cepillo de púas suaves, que debe ser sustituido cada 3 meses, junto con la utilización de seda dental para la limpieza de las caras que se encuentran entre cada pieza y cepillos interdentales con el mismo fin, para aquellas personas que tienen mayores espacios entre sus piezas dentales, son algunas pautas que hay que seguir.

A esto hemos de añadir la utilización de enjuagues bucales para personas con problemas concretos como la gingivitis, la sensibilidad dental o el mal aliento.

Las fluorizaciones y sellados infantiles, son algunas otra precauciones que es aconsejable mantener.

Para terminar unos consejos tan simples como no fumar, mantener una dieta alimenticia saludable y utilizar férulas de protección en la práctica de deportes de contacto o de férulas de descarga en personas bruxistas, pueden prevenir daños en la boca.

Le aconsejamos que nos haga una visita al menos una vez al año, siendo más recomendable que sea cada 6 meses, para poder diagnosticar los problemas en su estado incipiente, con una más fácil y económica solución.

Técnicas de higiene oral. Cepillado manual

Técnicas de higiene oral. Cepillado eléctrico.

Técnicas complementarias de higiene oral. Seda dental.

Consecuencias de la pérdida de una pieza dental